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domingo, 21 de agosto de 2011

Defensa y sanción de la magia en la Castilla del s.XIII, y algunas conexiones con la época actual



Anillo de Mercurio, Libro de Astromagia (c.a. 1280)



Al revisar fuentes para la transcripción de la conferencia "El arte de saber o de encantamientos: textos de magia en el scriptorium alfonsi", publicada en Ouróboros, localicé un fragmento de Las Siete Partidas del Rey Don Alfonso X (c.a. 1265), incluido al final del post, que permite un acercamiento a la visión oficial de la magia en la época. Dado que las Partidas son un texto legislativo, la inserción de la magia en ellas da cuenta de la necesidad de regular una serie prácticas realizadas con frecuencia.

El interés de Alfonso X en la magia - entendida como una ciencia- viene de la mano del conocimiento griego recuperado en el occidente europeo a través del mundo islámico. La astronomía y la astrología, llamadas indistintamente “Doctrina de las estrellas”, adquieren una creciente popularidad en los sectores cultos. Esta doctrina es vista como una forma superior de conocimiento, que requiere de una disciplina ascética para aquellos que aspiren a comprenderla y practicarla. Sin embargo, la doctrina de las estrellas convivirá con las formas populares de práctica mágica que fueron perseguidas y duramente sancionadas.

A parte del posible debate teológico acerca de las formas de magia que podían o no ser practicadas en virtud del alejamiento de Dios que suponían, las Partidas parecen partir de una visión más funcional e incidir en la prohibición de aquellas prácticas que tenían resultados dañinos. En la Ley I, al tratar las formas de adivinación populares, sus practicantes se consideran estafadores. En la Ley II se dice de la nigromancia que llega a causar la muerte o la locura de sus practicantes. Otra práctica sancionada que debió estar muy extendida fue la magia sexual, respecto a la que se advierte que no eran infrecuentes los daños e incluso fallecimientos causados por la ingestión de filtros amorosos.

Si bien ciertas corrientes historiográficas no dudarían en interpretar estas descripciones como un tipo de exclusión a las clases populares en beneficio del ámbito culto, debe tenerse en cuenta que la Ley III indica claramente que no son las prácticas populares lo que se persigue, tanto como sus efectos dañinos. Según esta ley las prácticas mágicas realizadas "con buenas intenciones" en beneficio ajeno, tales como los exorcismos o la protección de las cosechas ante el mal tiempo y las plagas, no sólo no se sancionan, sino que son agradecidas y admiradas sin realizar cuestionamiento respecto a su origen culto o popular.

Es posible que se quisiera distinguir la forma culta de la magia como una forma superior de conocimiento, un camino reservado a los iniciados, que nada tenía que ver con la superstición popular, o que esta idea fuera de algún modo promocionada desde los sectores instruidos de la sociedad. Es conocido la maniobra publicitaria realizada por Alfonso X sobre el culto a la Virgen María, al menos en parte con el fin de disminuir el poder que el cabildo compostelano había obtenido gracias al Camino de Santiago (1). Sin embargo las Partidas refieren hechos concretos: estafas, enfermedades e incluso muertes, que debieron ser lo suficientemente numerosos o frecuentes como para ser considerados al momento de realizar una obra legislativa.

Es en este punto donde podemos tender un puente para revisar el panorama actual de la brujería y la práctica mágica, y plantearnos la posibilidad de que el mundo no haya cambiado tanto en los últimos siglos. Podemos pensar en las pitonisas televisivas o el tarot telefónico, en los anuncios de amarres y otros "trabajos" que se encuentran en los periódicos o en los volantes que se reparten a la salida de las estaciones de metro. No son pocas las estafas o los robos realizados bajo la iconografía brujeril, a los que de vez en cuando se añade la coacción y la amenaza de causar mayores males al que se oponga a la voluntad del "brujo" o la banda de "brujos" de turno cuyos focos principales de atracción siguen siendo, curiosamente, la adivinación y la magia amorosa.

Desde este punto de vista, el intento de legislar la práctica mágica no parece tan carente de sentido. En la época de Alfonso X la garantía de una correcta práctica mágica era, por un lado, el beneficio personal y ajeno derivado de sus resultados y, por otro, el vínculo con la sabiduría antigua, los "libros de los sabios", y la comprensión profunda del funcionamiento del mundo natural. Las formas de magia populares, presumiblemente anteriores, no cuentan con una base que pueda justificarlas del mismo modo: no hay libros que las respalden, ni una tradición "legítima" a la que puedan aferrarse. Sus intenciones, benéficas o dañinas, no están declaradas de antemano. Ante la proliferación de los estafadores, el resto de practicantes de magia popular serán vistos - y rechazados- como un potencial peligro.

En la actualidad a menudo nos vemos en el mismo problema. Por un lado, es de agradecer la libertad de pensamiento y acción de la que el paganismo goza en la actualidad (en oposición a la censura que generaciones anteriores padecieron), pero por otro lado vemos proliferar aquí y allá practicante de múltiples formas de brujería ficticia, o, lo que es peor, dañina, que no ayuda en lo absoluto a la imagen de la brujería contemporánea.

A pesar de que hemos ampliado un poco nuestros criterios, seguimos preguntando qué autores se siguen, o a qué "tradición" se pertenece. Pero lo cierto es que la brujería sin etiqueta proyecta una larga sombra que no está en nuestra mano eliminar, sólo puede ser aceptada. El practicante de brujería debe ser consciente de que hoy como hace siglos será acusado por lo que otros hagan, a pesar de que no tenga nada que ver con lo que realmente hace, y no valdrá la pena tratar de defenderse o dar explicaciones. Por eso los brujos son discretos: No se trata de estar escondidos, sino de hacer de la manera más efectiva aquello que deben hacer. En el fondo sólo uno sabe si ha cumplido al evitar aquello que no debe permitirse.

Resulta también llamativa por sus paralelismos con la actualidad la mención a la nigromancia como el arte de "encantar espíritus malos", que lleva a la demencia, e incluso a la muerte, a sus practicantes. Recuerda especialmente los casos de histerias colectivas o fenómenos poltergeist surgidos entorno a un desafortunado desconocimiento del espiritismo y el uso de la tabla oui-ja. En todo caso, si se consideró necesario de consignarse en una legislación, no debieron ser pocos los casos de gentes que se obsesionaron con esta clase de magia, que tal como es descrita, parece ser el "atajo" elegido en el intento de evitar la vía ascética del mago astral.



Las Siete Partidas del Rey Don Alfonso X, el Sabio. Edición de 1807 realizada por la Real Academia de Historia, digitalizada por Google Books. Tomo 3. pp.667-669

Titulo XXIII

DE LOS AGOREROS, ET DE LOS SORTEROS, ET DE LOS OTROS ADEVINOS, ET DE LOS HECHICEROS ET DE LOS TRUHANES.

Adevinar las cosas que son por venir cobdician los hombres naturalmente: et porque algunos dellos prueban esto en manera que yerran ellos et meten a otros muchos en yerro, por ende pues que en el título ante desde fablamos de los alcahuetes que facen errar á los homes et á las mugeres en muchas maneras, queremos aqui decir otrosi destos que son muy dañosos á la tierra: et mostraremos qué quiere decir adevinanza: et quántas maneras son della: et quién puede acusar a los facedores della: et ante quién: et qué pena merescen los que se trabajan á obrar della como non deben.

LEY I

Qué quiere decir adevinanza, et quántas maneras son della

Adevinanza tanto quiere decir como querer tomar poder de Dios para saber las cosas que son por venir. Et son dos maneras de adevinanza: la primera es la que se face por arte de astronomía, que es una de las siete artes liberales: et esta segunt el fuero de las leyes non es defendida de usar á los que son ende maestros et la entienden verdaderamente, porque los juicios et los asmamientos que se dan por esta arte, son catados por el curso natural de los planetas et de las otras estrellas, et tomados de los libros de Tolomeo et de los otros sabidores que se trabajaron de esta esciencia: mas los otros que non son ende sabidores, non deben obrar por ella, como quier que se puedan trabajar de aprenderla estudiando en los libros de los sabios. La segunda manera de adevinanza es de los agoreros, et de los sorteros et de los fechiceros que catan en agüero de aves, ó de estornudos ó de palabras, á que llaman proverbio, ó echan suertes, ó catan en agua, ó en cristal, ó en espejo, ó en espada ó en otra cosa luciente, ó facen hechizos de metal ó de otra cosa qualquier, ó adevinan en cabeza de home muerto, ó de bestia, ó de perro, ó en palma de niño ó de muger vírgen. Et estos truhanes atales et todos los otros semejantes dellos porque son homes dañosos et engañadores, et nacen de sus fechos muy grandes daños et males á la tierra, defendemos que ninguno dellos non more en nuestro señorio nin use hi destas cosas: et otrosi que ninguno non sea osado de acogerlos en sus casa nin de encobrirlos.

LEY II

De los que escantan los espiritus malos ó facen imagines ó otros fechizos, ó dan yerbas para enamoramiento de los homes et de las mugeres

Nigromancia dicen en latin á un saber estraño que es para escantar los espíritus malos. Et porque de los homes que se trabajan á facer esto viene muy grant daño á la tierra et señaladamente á los que los creen et les demandan alguna cosa en esta razon, acaesciéndoles muchas ocasiones por el espanto que reciben andando de noche buscando estas cosas atales en los lugares extraños, de manera que algunos dellos mueren, ó fincan locos ó demuniados; por ende defendemos que ninguno non sea osado de trabajarse de usar tal nemiga como esta, porque es cosa que pesa á Dios et viene ende muy grant daño a los homes.
Otrosi defendemos que ninguno non sea osado de facer imágines de cera, nin de metal, nin de otros fechizos malos para enamorar los homes con las mugeres, nin para partir el amor que algunos hobiesen entre sí. Et aún defendemos que ninguno non sea osado de dar yerbas nin brebage á home ó á muger por razon de enamoramiento, porque acaesce á las vegadas que destos brebages atales vienen á muerte los que los toman, ó han muy grandes enfermedades de que fincan ocasionados para siempre.

LEY III

Quién puede acusar á los truhanes, et á los baratadores sobredichos et qué pena merescen
Acusar puede cada uno del pueblo dellante del judgador á los agoreros, et á los sorteron et á los otros baratadores de que fablamos en las leyes deste título. Et si les fuere probado por testigos ó por conoscencia dellos mismos que facen ó obran contra nuestro defendimiento alguno de los yerros sobredichos, deben morir por ende: et los que los encubrieren en sus casas á sabiendas, deben ser echados de la tierra para siempre. Pero los que ficiesen encantamientos ó otras cosas con buena entencion, asi como para sacar demonios de los cuerpos de los homes, çó para deslegar á los que fuesen marido et muger que non pudiesen convenir en uno, ó para desatar nube que echase granizo ó niebla por que non corrompiese los frutos de la tierra, ó para matar langosta ó pulgon que daña el pan ó las viñas, ó por alguna otra cosa provechosa semejante destas, non debe haber pena, ante decimos que deben rescibir gualardon por ello.

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Notas:
1) La mayoría de los milagros relatados en las Cántigas tiene su localización en la iglesia de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, por la que el Camino de Santiago realiza una pequeña desviación. En ellos la Virgen concede a sus seguidores lo que otros santos, incluido Santiago, no pueden. Con esto, de modo indirecto, se está planteando la idea de que no es necesaria la pelegrinación hasta Santiago, sino que es incluso mejor ir directamente a Villalcázar.

jueves, 11 de agosto de 2011

Naturaleza mítica y otras actualizaciones



El pasado septiembre, coincidiendo con su décimo aniversario, se compiló todo el material de la antigua página de Perro Aullador en un archivo PDF, para consulta y descarga. Faltaba, sin embargo, el material de Naturaleza Mítica, la sección que se dedicó al lobo, que gracias a los comentarios recibidos vía blog y correro electrónico ya se puede descargar aquí: Naturaleza Mítica PDF. Se incluyeron todos los documentos que había en la página, excepto el dedicado a las Lupercales, por estar ya incluido en el PDF de Perro Aullador.

Algunas de las fuentes consultadas para la elaboración del trabajo ya no están disponibles en la red. Destaca especialmente la web dedicada a los niños ferales, www.feralchildren.com , de la que aún se puede rescatar información gracias a la Wayback Machine de www.archive.org

Por cierto, para aquellos que quieran más historias de lobos/licántropos clásicos, en el podcast de Historias y Relatos (grabaciones del programa de RNE conducido por Juan José Plans, sobre el que queda pensiente escribir) se encuentran algunas dramatizaciones interesantes, así como comentarios sobre los autores y los temas.

***

En otro orden de cosas, sobre la práctica propuesta hace un año en el post titulado "Cultivo de deseos" los resultados a la fecha son 4 por cumplir, 2 en vias de cumplirse, 13 cumplidos y 1 descartado. Varias cosas aprendidas en el camino, por ejemplo, que no fue muy buena idea desear "ir al dentista" ( yo pretendía una revisión voluntaria, pero finalmente tuve que ir porque no me quedó más remedio :P).


domingo, 5 de junio de 2011

Notas de otra época IV: Buscando en los libros


The Fall (2005), Chris Peters



Buscando libros


A la hora de buscar libros, es útil fijarse más allá de la portada y la sinopsis, en datos como obras del autor y de la editorial. Al igual que se encontramos “estilos” ( y “modas”) en el vestir, también los encontraremos en el mundo editorial, así como en las corrientes interpretativas de la historia. Si prestamos atención a estos datos, en combinación con nuestras lecturas, podremos identificar qué estilo personal, corriente y época corresponde a cada autor, de modo que, por acumulación de estos datos, acabaremos por tener un contexto que nos permitirá saber con bastante exactitud qué podemos esperar de un libro sólo con ojear esa páginas de créditos comúnmente ignoradas. Por esto resulta muy importante dar referencias completas a la hora de mencionar una obra, o citar un fragmento de la misma. Es una norma de cortesía entre los buscadores, el tipo de trabajo que no se hace tan sólo para uno mismo, sino también para los demás, y para la búsqueda en sí.

Pero no se trata sólo acelerar y precisar el resultado de nuestra búsqueda (y la de otros), sino, al mismo tiempo, ser capaces de discernir las particularidades de cada texto. Creo recomendable considerar la objetividad como un valor que debe anteceder a la detracción, antes de apasionarse con un punto de vista dado.

Todos estamos enlazados con el tiempo en el que vivimos, y al que pertenecemos, que ejerce el poderoso influjo de su presencia continua, consciente o no, a nuestro alrededor. En segundo término, todos estamos influenciados por la cultura en la que hemos sido educados, o bien por la “tradición” o “escuela de conocimiento” en la que hemos desarrollado nuestra formación. En tercera instancia nuestra historia personal y nuestro carácter también nos condicionan. El discurso de cualquier autor está teñido en mayor o menor medida por estos tres factores y, en consecuencia, ninguna obra puede ser completamente imparcial. No nos conviene ser ingenuos al acercarnos a ella en busca de información: estas influencias pueden hacer que el autor que estamos leyendo, o la corriente en la que éste se engloba, deforme sutilmente la realidad de la que se está hablando. En el mejor de los casos, se tratará de una visión parcial, pero no dogmática; en el peor, lamentablemente, ciertos autores llegan a hacer trampa, amañando los datos o bien mostrándolos de un modo sesgado, ofreciendo sólo aquellos que convengan a las conclusiones que ocupan su exposición.

Es necesario mantener despierta nuestra capacidad de cuestionar, así como poner un límite a nuestra confianza o creencia, o al menos no regalarlas al primero que pase y “hable bonito”... Debemos respetar el valor de nuestro propio juicio, cuya capacidad de crítica se templará y se afinará con la adquisición de saber y experiencia. Por el bien de nuestra formación y crecimiento, será conveniente contrastar autores, corrientes y puntos de vista, con el fin de compensar o corregir los excesos de cada cuál con su contrario y hacernos una idea más cercana a la objetividad. Si bien cuando alcancemos el grado de madurez correspondiente, será lícito y preciso tomar una visión particular sobre cualquier asunto, que debería seguir evolucionando con nosotros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ser crítico no es lo mismo que andar de criticones o quisquillosos, del mismo modo que adquirir conocimiento no es lo mismo que andar de sabelotodo o pedante.



Piezas Faltantes


El nivel de comprensión depende tanto del autor como del lector. El primero, permanece inmutable, en el sentido que la obra ha sido fijada ( si bien algunos autores añaden notas, introducciones o mejoras en sucesivas ediciones de la obra); el segundo depende de nuestra situación personal. Una interesante experiencia se da con ese libro preferido que suele acompañarnos a lo largo de varios años de nuestra vida, ese al que regresamos cada cierto tiempo, y que cada vez que releemos nos da algo que antes nos pasó desapercibido.

Un obstáculo que podemos encontrar es que, cuando no contamos con un instructor más experimentado al que podamos preguntar, no entendemos algunas referencias o datos proporcionados por los libros que hemos atesorado, y se nos hace difícil situarlos en árbol de nuestro conocimiento… que de repente parece más una escoba despeinada que a un árbol. Pero hay que tener en cuenta que si nos acercamos a libros que provienen de escuelas de conocimiento, con sistemas consolidados, que parecen dirigidos directamente a los “entendidos” en la materia, es normal toparnos con cosas así. Así mismo, en ocasiones encontramos antes el libro que cuenta el final de la película que el que relata el principio. Muchas escuelas comparten conceptos similares o correspondientes, a los que dan nombres diferentes o agrupan de un modo distinto.

Nuestra formación en este sentido se asemeja mucho al montaje de un rompecabezas; empezamos por las esquinas, que son las piezas más fáciles de reconocer, y progresamos a medida que encontramos otras que encajan con éstas… pero siempre hay unas últimas piezas que no sabemos ubicar hasta que todas las de su alrededor nos revelan su perfil. Eso sí, llegar a esa sensación de júbilo súbito y arrebatador de poner en su lugar la pieza rebelde, requiere cierta paciencia.


Subjetividad y comunicación


El conocimiento objetivo es aquel que puede transmitirse de una a otra persona, con la mínima variación en lo que a su esencia se refiere. Si señalo un árbol a otra persona, ésta convendrá conmigo en que aquello es un “árbol”. Ciertamente, luego podemos discutir otros conceptos, como el nombre de su especie o si el color de sus hojas se ve más marrón que verde... Pero en cualquier caso, tanto esa persona como yo tendremos una idea común de lo que es una “especie” de árbol o lo que son “el marrón” y el “verde”- ese tipo de datos, en un ejemplo rudimentario, serían los de carácter objetivo.

Los datos subjetivos son aquellos que no podemos trasladar con la seguridad de que el receptor los perciba tal como nosotros lo hacemos. Esto es, si trato de explicar a alguien lo que significa para mí la visión de ese árbol. Ésta aproximación subjetiva será también lícita para nuestra lectura, y de hecho, en nuestro aprendizaje y formación personal nos veremos obligados a trabajar repetidamente sobre este nivel.

Ahora bien, dada la función referencial de los datos objetivos ( idealmente objetivos sería una definición más adecuada, que pertenecen al espacio común), en nuestra comunicación con otros, a fin de relacionarnos con el debido respeto hacia las tradiciones o escuelas de conocimiento así como hacia otros buscadores, deberemos tratar de no confundir la naturaleza de éstos datos objetivos con la de aquellos subjetivos (o más personales, que pertenecen a la esfera de nuestra intimidad).

Aplicado a los libros (pero también a otros campos), esta lectura subjetiva se aplica cuando hacemos reelaboraciones de las ideas que nos da a conocer el autor, cuando interpretamos a nuestro modo éstas ideas, o cuando dejamos de lado al autor y su intención, para abrazar las sugerencias que sus letras inspiran en nosotros. Dirigida del modo adecuado, esta interpretación puede llevarse a cabo sin que se convierta en un sacrilegio, o una falta de cortesía.

Es posible que al acercarnos a un autor complejo no tengamos ni la formación ni la experiencia necesaria para entender el mensaje que éste quiso transmitir; pero las imágenes que la lectura despierten en nosotros una respuesta, los fragmentos escogidos, leídos y releídos, pueden hacernos pensar acerca de algunas ideas y elaborar teorías propias que cumplan una función en un momento determinado de nuestra vida.
Lo ilícito, lo nocivo, sería creer que esa interpretación es la misma que le dio su autor, o escribir todas esas especulaciones … y pretender convencer a otros de que son el “auténtico” legado del autor que, curiosamente, nadie ha comprendido bien salvo nosotros o nuestro grupo…

Tanto la búsqueda de datos objetivos como la de subjetivos se pueden realizar en la lectura de obras específicas acerca de escuelas de conocimiento, y, sin embargo, es aconsejable de vez en cuando alejarse del género “manual” o “tratado” para echar un vistazo a la literatura. Ya sea en los grandes clásicos, como en pequeñas joyas encontradas dónde menos espera uno (por ejemplo, aquellas obras destinadas a un público infantil), la literatura presenta, a menudo, una visión privilegiada de la vida y las posibilidades del ser humano; y permite al tiempo una mayor libertad en lo que a interpretaciones y reinterpretaciones se refiere.

Más allá de este aspecto, se da el caso de que, frecuentemente, obras bajo una apariencia meramente literaria llevan en sí una carga mayor de información útil y valiosa para nuestra búsqueda que otras obras creadas con fines pretendidamente pedagógicos.

viernes, 15 de abril de 2011

La tela de Penélope, A. Monterroso


John William Waterhouse, Penelope and the Suitors, 1912

La tela de Penélope,
o quién engaña a quién
Hace muchos años vivía en Grecia un hombre llamado Ulises (quien a pesar de ser bastante sabio era muy astuto), casado con Penélope, mujer bella y singularmente dotada cuyo único defecto era su desmedida afición a tejer, costumbre gracias a la cual pudo pasar sola largas temporadas.

Dice la leyanda que en cada ocasión en que Ulises con su astucia observaba que a pesar de sus prohibiciones ella se disponía una vez más a iniciar uno de sus interminables tejidos, se le podía ver por las noches preparando a hurtadillas sus botas y una buena barca, hasta que sin decirle nada se iba a recorrer el mundo y a buscarse a sí mismo.

De esta manera ella conseguía mantenerlo alejado mientras coqueteaba con sus pretendientes, haciéndoles creer que tejía mientras Ulises viajaba y no que Ulises viajaba mientras ella tejía, como pudo haber imaginado Homero, que, como se sabe, a veces dormía y no se daba cuenta de nada.
Augusto Monterroso, en Relatos vertiginosos. Ed. Alfaguara, México, 2003, p.56

lunes, 7 de febrero de 2011

Naturaleza y ciudad


Jardines colgantes de Babilonia, Martin Heemskerck, s. XVI


Entre las creencias que asimilamos socialmente y que, por lo tanto, raramente llegamos a cuestionar, se encuentra aquella de que el habitante de la ciudad es completamente ajeno a la naturaleza. Persiste, en algún lugar de nuestra mente el mito del “paraíso virgen”, y nos dejamos encantar por las imágenes idealizadas en las que, sospechosamente, no existen ni el frío ni el calor extremos, insectos o parásitos o aguas insalubres. Sentimos que para reencontrar la Naturaleza debemos escapar del asfalto porque aceptamos sin demasiada resistencia la pretendida oposición de lo artificial ante lo natural, junto con la idea subyacente que el cuidado medioambiental se opone al progreso y que, por lo tanto, los daños al entorno son inevitables en beneficio de las comunidades humanas.

Todas las culturas han transformado el emplazamiento geográfico que habitaban, ya sea incluyendo construcciones habitacionales, zonas de cultivo o parques industriales. Incluso han incidido sobre otras especies animales y vegetales, no sólo haciéndolas desaparecer del planeta, sino dando lugar a sus variantes domésticas. Cualquier paraíso virgen puede convertirse en un auténtico infierno para el humano actual, porque el principal sistema de adaptación de nuestra especie no es físico, sino cultural; la capacidad de pensar y encontrar nuevas soluciones, si bien es un hecho que las posibilidades de este sistema con frecuencia no son aprovechadas.

No es necesario ir a ningún lugar a buscar la naturaleza, porque formamos parte de ella. Dicho sea de paso, tampoco podemos escapar de ella, ni podemos crear una burbuja donde lo que la afecte no nos afecte a la vez a nosotros.

Cuando empezamos a valorar la presencia de espacios naturales en las ciudades y tomamos conciencia de la biodiversidad que pueden albergar, alteramos nuestro mapa mental al respecto, y nuestra propia ubicación dentro del mismo. Si seguimos los hilos que nos enlazan con el resto de especies presentes en nuestro entorno inmediato comprenderemos que no deberían ser considerados un ornamento accesorio.

A menudo no somos conscientes de lo que la vegetación hace por nosotros en las ciudades, sin embargo, dadas las previsiones acerca del cambio climático, su importancia irá en incremento. Por ejemplo, uno de los problemas derivados del hábitat urbano es el efecto “isla de calor”, provocado por la liberación nocturna del calor acumulado durante el día por los edificios y el asfalto, lo que se traduce en una mayor demanda de agua y energía, aumentando la contaminación ambiental (y sus efectos sobre la salud humana). La vegetación urbana no sólo ayuda por encima de otras medidas a mitigar este problema, regulando la temperatura y la humedad, sino que constituye el único sumidero natural de gases de efecto invernadero de las ciudades. También nos protege de la contaminación acústica, y es especialmente relevante en la mejora de la calidad del aire al interceptar, a través de las hojas del arbolado, una gran cantidad de partículas contaminantes.

Hay muchas razones físicas para promover los espacios verdes en la ciudad, pero también las hay psicológicas. Stephen Kaplan definía los entornos restauradores como aquellos que favorecían “la recuperación del equilibrio psicológico y la vuelta a una situación de congruencia entre la persona y el ambiente”, contando entre ellos los espacios verdes urbanos, capaces de interrumpir el reclamo constante de atención al que es sometido el habitante de la ciudad. La sensación de proximidad a la naturaleza nos relaja y reconforta, la posibilidad de detenerse a contemplar, por ejemplo, un árbol mecido por el viento, o a escuchar el murmullo de un curso de agua, se traduce en un cambio de ritmo, en un estado mental más tranquilo y positivo. Nos recuerda que hay algo más allá de nuestro pequeño mundo de obligaciones, preocupaciones, deseos o metas. Nos recuerda incluso que el tiempo puede discurrir a una velocidad distinta de aquella que pretendemos imponernos; Que el invierno, la primavera, el verano y el otoño se suceden y que nuestros cuerpos y nuestras mentes aún están íntimamente relacionados con ese ciclo.

Dicho de otro modo, la población humana es el principal beneficiario de la integración de especies vegetales en el medio urbano, toda vez que éstos contribuyen a disminuir los daños causados al resto del medio ambiente.

Otra cuestión que a menudo no se plantea es que la misma necesidad de “huir” de las ciudades es la que lleva a la reducción de las áreas naturales salvajes incidiendo negativamente sobre las especies animales y vegetales que las habitan. Queremos ir al bosque, pero necesitamos un coche u otro medio que nos lleve a él, carreteras por las que nuestro vehículo se pueda desplazar, zonas de acampada, albergues u hoteles con áreas de recreo para los niños y piscinas, infraestructuras para proporcionar electricidad, gas, agua corriente, etc. Todo lo cual reduce y amenaza el área a la que queremos desplazarnos para “reconectar” con la naturaleza. Si “escapamos a la naturaleza” en estas condiciones, es como si decidiéramos ir a visitar a un familiar lejano porque nuestra casa está demasiado sucia, y además lleváramos un par de bolsas de basura de regalo.

Nuestras ciudades deberían ser lugares lo suficientemente buenos para poder ser habitados, dada que esa es su función principal. Es un trabajo para todos los que vivimos en ella. Para que la naturaleza urbana pueda no sólo convivir con nosotros, sino ayudarnos a vivir mejor, es necesaria la elaboración de diseños urbanístico eficientes que tengan en cuenta las características y necesidades de las especies a introducir. Es decir, tomar conciencia de la importancia de integrar estos elementos en la infraestructura urbana, en lugar de buscar cualquier cosa verde para rellenar un espacio “vacío”.

Los espacios naturales se han situado tradicionalmente en parques y jardines, pero también pueden encontrar un lugar adecuado en otras ubicaciones como calles, plazas, balcones, patios y terrazas. Esto significa que, al margen de las decisiones políticas acerca del diseño urbanístico de nuestra ciudad, siempre nos quedará al menos una ventana para hacer nuestra contribución a la causa. No hace falta que seamos unos especialistas en el cultivo, podemos empezar por poner algunas plantas en nuestro balcón, y preguntar cuántas veces hay que regar durante la semana. Si la cosa nos gusta, podemos aventurarnos a sembrar nuestras propias especias, o con la creación de un pequeño huerto. Aprender de ello, y enseñar después a otros, porque aunque hay muchas personas que llevan años dedicadas a este tema para que las opciones que han elaborado encuentren una vía de realización es necesario que previamente se produzca un cambio de mentalidad general, una demanda de las mismas. Que creamos que podemos vivir mejor en nuestro entorno inmediato, sin necesidad de huida, y que no nos conformemos con menos.



Bibliografía :



Fariña, José (2011) : El blog de José Fariña (2011)

Fariña, José (2000) : Naturaleza Urbana

Figueroa, M.E. , Redondo, S. (2007): Los Sumideros naturales de Co2, Ed. Universidad de Sevilla.

Nowak, David. J./ McPherson, E. Gregory (1993): Cuantificación del impacto ambiental de los árboles, Revista Unasylva nº173.



sábado, 6 de noviembre de 2010

Entre lobos

Fotograma de la película "Entre Lobos" (2010)

En la mitología y el folclore de muchas culturas alrededor del mundo aparecen con frecuencia dioses, héroes y ancestros fundadores que en su infancia fueron protegidos, o incluso criados, por animales. La idea es recuperada por la literatura, por ejemplo en El Libro de las Tierras Vírgenes de Rudyard Kipling (1894) o en la serie de Tarzán (iniciada en 1912) de Edgar Rice Burroughs, posteriormente llevadas al cine. A lo largo de la historia, sin embargo, se documentan numerosos casos reales en los que niños humanos han sobrevivido en condiciones silvestres gracias a la ayuda de otras especies animales. En 1758, basándose en estos hechos, el iniciador de la taxonomía moderna, Carl von Linne, llegó a incluir al homo ferus como una subespecie humana.

Entre las especies que han adoptado a niños humanos destaca el lobo: Cabe considerar que hombres y lobos comparten importantes aspectos en cuanto a su organización social, existiendo además factores biológicos que posibilitan el éxito a la hora de mantener al niño con vida.

En una manada de lobos sólo la pareja líder puede reproducirse, sin embargo, cuando esto sucede, los cachorros son criados por todo el grupo. De hecho, cuando una hembra de lobo alcanza su madurez reproductiva, experimenta cada año un "pseudo embarazo", durante el cual su estado hormonal es idéntico al del embarazo real, llegando a producir leche y siendo capaz de adoptar a los cachorros, pudiendo sustituir a la madre biológica si ésta llega a morir. La leche de loba es muy nutritiva, y en caso de prolongarse el periodo de lactancia, la producción de la misma puede prolongarse más allá del periodo común. Posteriormente, todos los lobos adultos de la manada contribuyen a la alimentación de los cachorros regurgitando la carne predigerida.

Cuando un niño humano es adoptado por una manada adquiere el estatus de cachorro, quedando a resguardo de represalias por parte de otros miembros de la manada. Entre los cuentos populares existen historias de lobas que roban niños humanos tras haber perdido a sus cachorros, para sustituirlos. Sin embargo es más probable que los niños recogidos por lobos fueran previamente abandonados por sus padres.

En la década de 1950 unos estudios realizados con niños autistas, hijos de americanos de clase media, revelaron múltiples similitudes con los niños ferales, criados por animales y recogidos de nuevo por humanos. Caminaban cuatro patas, les molestaba el ir vestidos y creaban refugios. No hablaban, y en ocasiones eran incapaces de reír o sonreír, sin embargo imitaban sonidos de animales, y preferían la compañía de éstos antes que la humana. Esto llevó a la hipótesis de que la causa de abandono de los niños por parte de sus padres fuera precisamente su autismo, mismo factor que posteriormente les hubiera ayudado a sobrevivir entre animales.

Sin embargo, existen casos que no encajan en estos parámetros, como el de Marcos Rodríguez Pantoja, el "niño salvaje de Sierra Morena". Marcos nació en 1946, en Córdoba (España). A los 7 años, fue vendido por su padre a un anciano cabrero de Sierra Morena. Algún tiempo más tarde, el anciano salió a cazar y no regresó, dejando a Marcos solo en la montaña. Hasta que dio con una camada de lobeznos y paulatinamente fue aceptado en la manada. En un documental de El Mundo se recogen sus declaraciones:

"Un día oí ruido detrás de unas rocas. Me acerqué y había unos lobeznos. Les fui a dar comida, a revolcarme con ellos… Vino la loba y lanzó un mordisco… Me fui… Un día estaba en la cueva y entró la loba. Yo me fui al fondo… Creía que me iba a comer… ¡Como antes me había atacado! Pero me dejó un trozo de carne… Me lo iba acercando… Y al final se acercó y la abracé… Y fueron confiando en mí. Yo les daba comida y jugaba con los lobeznos y poco a
poco, así, fue como me fui convirtiendo en el jefe de la manada
".


Marcos vivió con los lobos, y con otros animales como una zorra o una serpiente, durante más de una década. Contaba ya con 19 años cuando fue descubierto por un guarda y denunciado a la Guardia Civil. Marcos trató de defenderse, se consideró cazado. Fue llevado a Madrid y dejado al cuidado de unas monjas. Se trató de "civilizarlo", si bien esto no parece haberle reportado demasiados beneficios.

En 1979 el antropólogo Gabriel Janer Manila retomó la historia para su tesis doctoral, acerca de la problemática de los niños ferales. Años más tarde el mismo autor creó una novela infantil titulada "He jugado con Lobos". Éste era el material disponible al respecto cuando el director Gerardo Olivares, empezó a investigar sobre el caso de Marcos. Más tarde, a base de insistencia, Olivares consiguió localizar al propio Marcos, protagonista de la historia que el director se ha encargado de llevar al cine bajo el título "Entre Lobos". La película se estrena el próximo 26 de noviembre, pero ya ha motivado numerosos reportajes en los medios que han contribuido a la difusión de una historia, humana y animal, que supera con creces muchas de las figuraciones literarias con la que hemos crecido.



martes, 21 de septiembre de 2010

VII Aniversario de Perro Aullador




La primera versión de Perro Aullador fue puesta en línea un equinoccio de otoño como este, hace siete años. Su primer logotipo fue un dibujo realizado en una clase demasiado aburrida; su primera presentación redactada en una cafetería ... Si en aquel momento se me hubiera revelado aquello en lo que se convertiría mi vida, sencillamente no lo hubiera podido tomar demasiado en serio.

El proyecto de Perro Aullador nació de la necesidad de entregar a otros al menos una parte de lo que en su momento recibí. Un compromiso que significaría – aunque yo no lo sospechaba entonces- el punto de partida de una aventura de aquellas que imaginamos en la infancia . A pesar de que mucho de lo que entonces parecía tan sólido ha sucumbido al paso del tiempo, este propósito primero se ha mantenido tan vivo como el primer día.

La idea de crear este documento surgió a raíz de que hace algunas semanas ciertos inconvenientes técnicos impidieran el acceso a la página durante algunos días; al preguntarme si podía hacer algo por aumentar las posibilidades de que la información acumulada que tal pueda servir a alguien llegue a esa persona.

Me puse a la tarea de recopilar el material de Perroullador.org , del modo más fiel e íntegro posible, a pesar de que en el presente no pueda estar de acuerdo con todo lo que escribí hace casi una década (pues algunos textos son incluso anteriores a 2003). El resultado es la reproducción en PDF del material que se encontraba en la página, salvo la traducción del Oven Ready Chaos, ( que se puede descargar de Decondicionamiento.org) , los textos de Naturaleza Mítica, ( que debido a su temática merece una compilación a parte), la bibliografía (que resulta bastante obsoleta, a parte de que cada artículo cuenta con la propia) y los textos del antiguo blog de msn ( que no resultaban una gran aportación).

Mientras revisaba, copiaba y adaptaba los textos al nuevo formato un torrente de recuerdos llegaban a mi mente. Recuerdos de lugares, situaciones, estados de ánimo, ideas y creencias que siguen vigentes o bien hace tiempo que dejé atrás... Pero sobretodo de esas personas realmente especiales que he tenido la suerte de conocer y que han seguido influyendo en mi vida a pesar de la distancia en el tiempo o el espacio. Estos encuentros, estos tramos compartidos, han sido lo mejor de este viaje. A vosotros, mi más sincero agradecimiento.

Sin embargo, me pregunté también qué sucedería si el trabajo de estos años se perdiera; Me di cuenta de que no sería nada demasiado grave. A cada momento el presente requiere de nuestra atención, sin dejarnos demasiado tiempo de mirar hacia atrás. No tengo previstas nuevas actualizaciones de Perroaullador.org, por un lado la publicación en el blog resulta más práctica, por otro, tengo otros proyectos en mente, a los que ya va siendo hora de dar lugar.. Sé que seguiré escribiendo, unas temporadas más, otras menos, unas veces con más suerte o más inspiración que otras, en Perro Aullador o en cualquier otro lugar, pero también sé que escribir no es lo más importante.

Lo importante, en todo caso, se encuentra en el fragmento de las Hojas de Hierba de Walt Withman que constituía la Antesala de Perro Aullador:

“ (...) Ni yo ni nadie puede recorrer ese camino por ti.
Habrás de recorrerlo tú mismo.
No está lejos. Está al alcance.
Tal vez has andado sobre él desde tu nacimiento, sin saberlo.
Tal vez está en todas partes, en el agua y en la tierra.
Echa al hombro tus bártulos, querido hijo, que yo cargaré los míos y démonos prisa.
(...) Si te cansas dame las dos cargas y apoya tus manos en mi cadera.
A su debido tiempo me pagarás el servicio, pues una vez que salgamos ya nunca nos
tenderemos a descansar juntos.
Hoy, antes del amanecer, subí a una colina y contemplé el abigarrado cielo.
Y dije a mi espíritu: “cuando lleguemos a poseer aquellas órbitas y el placer y el conocimiento
de cada cosa que hay en ellas ¿ crees que nos sentiremos llenos y satisfechos?”
Y mi espíritu dijo: “No. Habremos alcanzado y pasado esas alturas para continuar más allá.”
Tú también me haces preguntas y te escucho.
Respondo que no puedo responder; habrás de buscar por tu cuenta.
Siéntate un poco, querido hijo.
Aquí tienes bollos para comer y leche para beber.
Pero en cuanto te duermas y te repongas del cansancio envuelto en dulces ropas, te daré un beso
de adiós y te abriré el portal para que salgas de aquí.
Hace ya bastante que sueñas despreciables sueños;
ahora te quito la venda de los ojos.
Tendrás que acostumbrarte al relumbrar de la luz y de cada momento de tu vida.
Hace ya tiempo que has vadeado tímidamente sobre una tabla,
cerca de la playa, el río.
Ahora quiero que seas un arrojado nadador;
que saltes al corazón del mar, resurjas, me hagas una señal,
grites y, riendo, golpees el agua con tus cabellos.
“

miércoles, 14 de julio de 2010

Mediterranées, por Agnès Vinas


Ilustración de Pierre Rosseau, para la novela Afrodita, de Louÿs


Recientemente descubrí una página en la red francesa que lleva por título Mediterranées y está a cargo de la profesora Agnès Vinas, en la que se encuentra abundante material sobre la Antigüedad y la Edad Media.

Se acaba de publicar en Ouróboros la traducción de un fragmento publicado en esta página del Dictionnaire des Antiquités grecques et romaines de Daremberg et Saglio (1877), correspondiente a Afrodita, en el cual se hace una revisión a profundidad de los aspectos de esta diosa, tan célebre como desconocida.
Pero Mediterranées cuenta además con una interesante sección dedicada a obras literarias de inspiración antigua, en la que se pueden localizar estas obras en distintas ediciones, incluyendo las ilustraciones incluidas en ellas.

Una de estas obras es la Afrodita de Pierre Louÿs (1896), cuyo prefacio se publicó hace ya un tiempo en Perro Aullador, implícita en el post de "Educación Sexual" y que volví a recordar al escribir "Prescindir del Juicio" , llevándome a escoger la pintura de Batoni Hercules at the Crossroads para ilustrar el texto.

La Afrodita de Louÿs es mucho más que una novela erótica, y ya desde la primera vez que la leí me pareció una ventana abierta a un mundo tan ajeno al nuestro como fue la antigüedad, una ventana por la que no sólo entraban fechas y datos, sino una auténtica evocación de sensaciones (olores, sabores, tactos, espacios...), revividas en nuestra imaginación a través de la magia de la palabra, en su sentido más profundo. En tales condiciones, los prejuicios de la actualidad quedaban temporalmente suspendidos, pues Louÿs supo como adentrar al lector en otra realidad, un mundo paralelo cuyas reglas parecían tan estables como las que regentan cada aspecto de nuestra cotidianidad.

Teniendo en cuenta que las Canciones de Bilitis (1894) de Louÿs, también disponibles en diferentes ediciones en Mediterranées, pasaron por algún tiempo como contemporáneas de Safo - el autor las publicó como si se trataran de una traducción-, podemos imaginar que ese mundo al que Louÿs nos invita a adentrarnos no debe ser tan distante a la realidad de la época en la que enmarca su obra.

jueves, 24 de junio de 2010

Temporada de frutos

Cosecha de duraznos, Nelly Álvarez

Si nos atenemos al esquema del Ciclo Anual, en el solsticio de verano el viaje simbólico de la semilla llega al momento en el que ésta ha dado el fruto que, a su vez, contiene en sí las semillas de las nuevas generaciones, que desprenderá una vez maduro.

A medida que avanzamos en nuestro camino de vida, es importante profundizar en el mismo a través de la experiencia obtenida por los propios sentidos, así como la reflexión detenida sobre la información que éstos nos proporcionan. Tomar conciencia acerca de los frutos, por lo tanto, puede incrementar a su vez nuestro conocimiento y vínculo con los productos de la tierra, sus ciclos y su relación con nosotros, así como del lugar que, como humanos y como individuos, ocupamos en los mismos.


Sincronía silenciosa

En la actualidad existe un mercado internacional de productos de todo tipo, incluidos los alimentos. En las grandes ciudades, en cualquier época del año podemos comer prácticamente cualquier cosa que se nos antoje... Sin embargo, el precio que pagamos por ello – muchas veces sin darnos cuenta- es una merma importante en la calidad de los alimentos, tanto en lo tocante al sabor como en sus propiedades nutritivas y los beneficios que podrían aportar a nuestro cuerpo, por no hablar de nuestra alienación respecto a los ciclos naturales y el funcionamiento de nuestro propio cuerpo.

Existe un equilibrio silencioso, que usualmente pasa desapercibido, entre las propiedades de los frutos, la tierra en la que crecen, las estaciones del año y las necesidades específicas de nuestro organismo. Dicho de otro modo, la tierra en la que nacemos nos da en cada momento aquello que necesitamos para habitarla: Allí donde los veranos son calurosos las frutas de la temporada son acuosas y frescas, allí donde los inviernos son fríos, los frutos (por ejemplo, los llamados “frutos secos”) disponibles en esas fechas tendrán un mayor aporte calórico. Incluso cuando esta consonancia no es evidente, se halla en el interior del fruto, en su aporte vitamínico o mineral (por ejemplo, cuando se acerca el frío y corremos mayor riesgo de resfriarnos la fruta de la temporada es la naranja, rica en vitamina C que nos ayuda sino a evitarlo, al menos a sobrellevarlo en mejores condiciones).
Además de esta sincronía natural, existe una sincronía cultural en las tradiciones culinarias de cada población, también afectada por la modernización... Por ejemplo, en lugares donde la Navidad coincide con la época más fría del año, las tradicionales comidas y postres hipercalóricos tienen sentido, pero en lugares dónde la Navidad coincide con la estación veraniega comer el clásico turrón (masa elaborada a base de miel y almendras) no le hace ningún bien a nuestro cuerpo.

Esto no significa que estemos “condenados” a permanecer en el lugar que nos vio nacer para tener una dieta/vida equilibrada, sin embargo tomar conciencia de estos factores puede ser una efectiva guía a la hora de escoger nuestra alimentación en función de la constitución y particularidades de nuestro cuerpo, las actividades que realicemos, la estación del año y el lugar en el que nos encontremos. Estos parámetros son mucho más importantes y funcionales a la hora de diseñar nuestra dieta que el manojo de creencias – en ocasiones auténticas estrategias publicitarias - del tipo “la leche es un alimento excelente” pues, siguiendo con el ejemplo, es sabido de todos que muchas personas son intolerantes a la lactosa. Cada organismo tiene unas necesidades propias que debemos interesarnos en identificar y comprender, y la dieta adecuada deberá ser diseñada conforme a las mismas en lugar de ser impuesta por cualquier otra razón (creencia, costumbre, etc.). No hay una fórmula única: Lo que funciona para algunas personas, puede llegar a ser incluso dañino para otras.


Consumo consciente y responsable

Dar un paseo por el mercado e interesarse por la naturaleza y procedencia de las frutas y verduras que consumimos es un primer paso para abrirnos a este área de conocimiento. En las sociedades modernas a menudo oímos de lo sano que es comer frutas y verduras, y que todos deberíamos aumentar la presencia en nuestra dieta y el consumo de estos productos. Sin embargo, si los frutos y verduras no han sido cultivados y recolectados correctamente, su margen de beneficios se reducirá considerablemente.

Por ello las frutas y verduras que adquirimos regularmente (otra cosa es darse un capricho) deben ser las correspondientes de la época y el lugar en el que nos encontremos, estar en el momento idóneo para ser consumidas, y proceder de fuentes de producción locales. Cuando se respetan las condiciones climáticas adecuadas para cada especie, los frutos pueden completar su ciclo natural, manteniendo todas sus propiedades, incluyendo, además de las nutritivas, las de sabor, aroma y textura. Además, los alimentos de temporada son más económicos, por su disponibilidad en el mercado.
En cambio, cuando los vegetales se cultivan en condiciones impropias, su crecimiento y maduración se ven afectados. Por otra parte, cuando se importan desde lugares demasiado distantes, es prácticamente seguro que fueron recolectados antes de tiempo, aún verdes, y han madurado (o empezado a estropearse, según se quiera ver) en el trayecto hacia la central distribuidora, llegando a los comercios minoristas en condiciones muy por debajo de su potencial.

Con esta práctica, además de conocer mejor la tierra, sus ciclos y sus frutos y contribuir a las economías locales, estaremos logrando una mayor calidad alimenticia de los productos que consumimos, y aminorando nuestro impacto sobre el medio ambiente, en relación a las emisiones de CO2 procedentes del sector transporte (podemos reducirlo aún más si en lugar de comprar las frutas que se comercializan envasadas en los supermercados, vamos al mercado con nuestra propia bolsa y si nos acostumbramos a separar los restos de la fruta, una vez consumida, y depositarlos con la basura orgánica, los usamos para hacer nuestra propia composta).

Si además podemos consumir frutas y verduras procedentes de los llamados “cultivos orgánicos” estaremos asegurándonos que nuestros alimentos no contengan rastros de plaguicidas y otros elementos químicos nocivos usualmente empleados en los cultivos intensivos, garantizando, además, la fertilidad de la tierra empleada para la obtención de las frutas y verduras que llevamos a la mesa.


Tablas de frutas y verduras de temporada

Aunque en el mercado y comercios minoristas deberían ser capaces de informarnos al respecto, siempre podemos acudir a las asociaciones de consumidores para informarnos de los calendarios de frutas y verduras de nuestra región. Pero para poder comparar las diferencias, adjunto los links de los calendarios de frutas y verduras correspondientes a España y México ( centrada en el DF, porque en el país hay una variedad de climas y ecosistemas interminable).

Para España
- Calendario de Frutas , Calendario de Verduras

Para México (DF) - Calendario de frutas y verduras

miércoles, 12 de mayo de 2010

Mushishi, Yuki Urushibara


Mushishi es un serie de manga y anime, escrito y dibujado por Yuki Urushibara. Las diferentes historias que presenta giran entorno a la existencia de unas formas de vida primarias, parecidas a microorganismos, que reciben el nombre de mushi y conforman un reino a parte de los conocidos (vegetal, animal, fungi,...) entre los que se desarrollan a través de diversos métodos de adaptación al ambiente, incluyendo relaciones simbióticas y parasitarias. Estos mushi a penas se distinguen de la esencia de la vida misma, por lo que sólo algunas personas pueden percibirlos e interactuar con ellos de un modo consciente, mientras que otras, afectadas por su presencia, no llegan a entender cual es la causa de los fenómenos o enfermedades que experimentan por su causa.

El mushishi, por su parte, es un individuo que, además de poder percibir la presencia de mushis, tiene el conocimiento necesario para tratarlos y remediar algunos de los efectos negativos derivados de su contacto con los humanos. Podrían considerarse médicos o brujos, pero parece más adecuada la expresión "hombres (y mujeres) de conocimiento". Usualmente viajan con frecuencia para ampliar sus conocimientos o acudir a la llamada de aquellos que solicitan su servicio.
El mushishi principal de la serie, y elemento en común de las distintas historias que se narran, es uno de estos viajeros, llamado Ginko. Pero más que un héroe, Ginko es un guía que nos acompaña y abre las puertas a las diferentes situaciones y personajes que encuentra su viaje, para que podamos conocerlos a través de sus ojos.

Encontré la serie por casualidad, y empecé a verla en primer lugar cautivada por la belleza de los paisajes y ambientes recreados ( a pesar de la peculiaridad de Ginko, la serie se desarrolla en un entorno feudal, abundando bosques, campos, playas y pequeñas comunidades, y la belleza de las imágenes se añade la de la música que las acompaña), y posteriormente por la originalidad del planteamiento.

A medida que avanzan los capítulos, sin embargo, las historias presentadas invitan constantemente a una serena reflexión acerca de las personas y las comunidades humanas, sus esperanzas, miedos, preocupaciones, sus modos de vivir y adaptarse... Y cómo esto interactua con el resto del mundo vivo, o del la realidad misma, aún en aquellos niveles de realidad que normalmente no se perciben desde la experiencia humana.

En muchos aspectos, para aquellos que trabajamos con magia, o que tenemos alguna noción de como la realidad se extiende más allá de los límites de nuestra percepción común, (en muchas oscasiones los mushi podrían equivaler a lo que llamamos fuerzas o seres elementales), Mushishi es una fuente muy instructiva. No sólo porque a lo largo de las diferentes narraciones se muestra cómo todo tiene un precio, y cómo no hay nada que podamos hacer por ayudar a otros si otros no lo desean.

No existe en la obra un discurso que trace una línea divisoria entre el bien y el mal, sino que, por el contrario nos remite a la vida misma, a situaciones en las que la convivencia es posible, y aquellas en las que no. El mushishi debe estar de parte de los humanos, lo que no significa que no respete el resto de formas de vida, o que no comprenda lo profundos errores que la humanidad comete, no sólo contra el resto de seres vivos, sino con los de su propia especie.

Del mismo modo, se muestra la atracción de los humanos hacia las "cosas brillantes" o misteriosas, proyectando sus propias interpretaciones sin conocer la realidad de aquello a lo que va al encuentro, acercándose por ingenuidad o codicia, sin considerar siquiera el riesgo que esto pueda suponer para otros o para sí mismos.
En consecuencia, se plantea también la oposición entre ese misterio adorado o temido, y el conocimiento desmitificador que, sin embargo, no implica una falta de respeto hacia las fuerzas con las que trata.

En conclusión, Mushishi es más que una serie original, una obra espléndida tanto en forma como en contenido. Puede encontrarse completa (26 capítulos) en versión original subtitulada en español en Mushishi , gracias al trabajo de Akiranime09 .


"The sore feet song", de Ally Kerr, opening de Mushishi.



viernes, 16 de abril de 2010

Enheduanna y los himnos a Inanna


Enheduanna vivió entre el 2285 a.n.e y el 2250 a.n.e. Hija del rey Sargon de Acadia, fue nombrada suma sacerdotisa del dios lunar Nanna, en Ur. Sus himnos a la diosa Inanna son una de las primeras manifestaciones literarias conservadas, siendo la primera autora conocida por la historia ( la primera persona que firma los escritos con su nombre). Los himnos muestran una relación personal con la divinidad, siendo la manifestación verbal más temprana de una conciencia individual acerca de la vida interior.

Enheduanna veneró especialmente a la diosa a la que van dirigidos los Himnos, jugando un destacado papel en la fusión de las figuras de la Ishtar acadia y la Inanna sumeria. Su himno más famoso, el Nin-me-sara , fue escrito como una petición a la diosa, al haber sido desplazada de su cargo de suma sacerdotisa por la rebelión rey sumerio Lugal-Ane.

"Yo, la que alguna vez se sentó triunfante
fui arrojada del santuario,
como una golondrina [Lugal- Anne]
me hizo volar por las ventanas,
y mi vida se fue consumiendo…” (1)



"¡Soy tuya! ¡Siempre será así!
Aunque tu corazón se enfríe para mí
Aunque su comprensión... compasión...
He experimentado tu gran castigo." (2)


De acuerdo con
Annette Zgoll, el pueblo sumerio creyó que el Nin-me-sara fue escrito de un modo tan efectivo que las pregrarias a Inanna obtuvieron como respuesta las 9 victorias que dieron fin a las batallas entre sumerios y acadios. Tras estas victorias, Eneheduanna recuperó su puesto como suma sacerdotisa de Nana.

"Señora de todas las esencias, llena de luz,
Mujer vestida con el resplandor de la bondad
A quien aman los cielos y la Tierra,
Del templo amigo de An,
Te vistes de grandes ornamentos,
Deseas la diadema de las grandes sacerdotisas
Aquellas que sostienen las siete esencias,
Tú las has tomado y las has colgado
En tu mano.
Tú has reunido las santas esencias
Y te las has puesto
Ajustadas en tus pechos.

(...)

Como un dragón has llenado la Tierra
Con veneno.
Como un rayo cuando ruges sobre la Tierra,
Los árboles y las plantas van cayendo delante de ti.
Eres la sangre que desciende de la montaña,
Eres la primera,
¡Inanna, Diosa de la Luna, del Cielo y de la Tierra!
Lanzas tu fuego y lo derramas en nuestra nación.
Señora que vas montada en una bestia,
An te da los atributos, las órdenes santas;
Y tú decides.
Tú estás en todos nuestros rituales.
¿Quien puede entenderte?" (3)

El Nin-me-sara fue venerado como texto sagrado y 500 años después de la muerte de Enheduanna, aún se empleó como un texto copiado por los escribas durante su formación.




Notas:

(1) El Imaginario femenino, Andrea Saldaña (PDF)
(2) En-hedu-ana (Wikipedia)
(3) La Prostituta Sagrada, Nancy Qualls-Corbett. Colección La Lámpara de Psique.Ed. Obelisco, Barcelona ,1997

La imagen corresponde al "disco de Enheduanna", una placa votiva de alabastro encontrada en las excavaciones de Ur (Iraq). En él aparecen cuatro figuras en una ceremonia, un sacerdote desnudo que realiza la libación en frente de un elemento arquitectónico de cuatro niveles. Este edificio suele interpretarse como una primera forma de zigurat. La mujer identificada como Enheduanna, sostiene su mano levantada en señal de saludo. Es la figura más alta, con la cabeza tocando la parte superior del friso, y por lo tanto el más importante de las cuatro personas que aparecen.
Detrás de Enheduanna se hallan dos figuras adicionales. Beijing World Art Museum.

lunes, 5 de abril de 2010

Dion Fortune y el paganismo moderno

Soy la que antes de que la tierra se formó
Rosa del mar.
Oh primogénito Amor, ven a mí,
Y permite que el mundo se forme de mí y por ti.

Dador de la vid y el vino y el éxtasis,
Dios del jardín, pastor del prado -
Portador del miedo, que hace huir a los hombres,
Yo soy tu sacerdotisa, respóndeme!

He aquí que yo recibo los dones que me traes -
La vida y más vida, en pleno éxtasis.
Yo soy la luna, la luna que te acercaré.
Yo soy la tierra esperando que te necesita.
Ven a mí, Gran Pan, ven a mí!

Dion Fortune
Durante años, he asociado el nombre de Gareth Knight a una breve publicación que lleva por título “Ejercicios y prácticas ocultos”, misma que lo convirtió en uno de mis autores de referencia, por su sencillez y practicidad, pero sobretodo por la ausencia de ese terrible olor a desprecio que se desprende de aquellos autores que o bien ven a la humanidad como una masa de potenciales clientes, o bien como un rebaño de "dormidos" o "esclavos" entre los que raramente destacará un grupo selecto - por supuesto, el público al que dirigen sus obras-.

Pero lo cierto es que hasta el momento en que encontré la conferencia publicada en Ouroboros, extraída del blog del autor Gareth Knight News & Ideas, no se me hubiera ocurrido relacionarlo directamente con el movimiento pagano (tampoco a Dion Fortune). Lo cual, por otra parte, es uno de esos descubrimientos muy personales que nos hacen sentir como llegando tarde a un banquete en el que la mayoría de invitados van por el segundo o tercer plato, recordándonos una vez más las particularidades de seguir un camino de aprendizaje no lineal. Es motivo de alegría recordar que ya sabemos todo o mucho de cuanto necesitamos en el presente, pero también lo es darse cuenta de las cosas que nos quedan por saber, o por descubrir. Incluso independientemente de que se trate de cuestiones de conocimiento general.

Por estos motivos - y, adicionalmente, porque se menciona a Prattchet-, me decidí a traducir la conferencia, aunque el inglés no sea lo mío, tratando de adelantar la tarea hasta un nivel de comprensión básico (bienvenidas sean las correcciones), volviendo a la filosofía del Do it Yourself, y desde el planteamiento de que un poco es, en muchas ocasiones, mejor que nada.


"Vida Mágica" me pareció un título poco descriptivo - por ello creí conveniente añadir una nota preliminar y escribir al respcto en Perro Aullador- para una conferencia en la que, salvo por un par de pinceladas en la introducción, Gareth Knight habla poco su propia vida y obra para centrarse, en una primera parte, en las de Dion Fortune, citando algunos pasajes de sus novelas, remontando hacia sus fuentes de inspiración y remarcando su influencia en el paganismo actual.

Y una vez que se empieza algo, hay que procurar terminarlo. Por eso he decidí conservar la segunda parte de la conferencia, en la que Knight pasa a hablar del trabajo con los mundos feéricos, tal como lo han presentado los autores modernos R.J. Stewart y John Matthews. Aunque el material feérico no es algo que llame demasiado mi atención, tengo que añadir que por muy bien que me caiga Knight (uno de los pocos autores que he conservado conmigo), creo que es interesante y necesario contrastar la información proporcionada, por ejemplo, con el artículo de Robin Artisson "El reino de las hadas", traducido al español y publicado recientemente por Francis Ashwood en Dioses Eiralbos, a fin de localizar un término medio en lo que se refiere a una posible relación humana con el reino feérico.

sábado, 20 de marzo de 2010

El Horticultor Autosuficiente, de John Seymour



A raíz del comentario de Francis Ashwood en el post anterior, me acordé de que muchas personas de las que decidieron probar suerte a la hora de trabajar con la tierra, creando sus propios huertos, siguieron las obra de John Seymour titulada "El Horticultor Autosuficiente" (que se puede visualizar en línea y descargar en formato pdf ) a la que realmente vale la pena echar un vistazo porque se trata de una verdadera joya.

John Seymour (1914 - 2004) fue una influyente figura del movimiento de autosuficiencia, o DIY ("Do It Yourself"). Fue escritor, ecologista, activista contra el consumismo y la industrialización y en defensa de la independencia, la responsabilidad personal, el cuidado de la Tierra y el buen vivir.